PREÁMBULO

1º.  Una Nomografía es un conjunto de leyes con las que una nación se rige, y que se redactan para dar constancia de ellas a todos sus habitantes así como a qualesquier nación que tenga a bien asumirlas.

De los Deberes y los Derechos Humanos

2º.  Toda nación es anterior a las personas y a los estados, pues en cualquier territorio es múltiple la vida que allí nace y perece; por ello, en tanto que se deben a la tierra madre, los individuos tienen deberes y derechos comunes al territorio en que han nacido.

3º.  En efecto, desde la conformación de la península ibérica hasta nuestros días, una patria común ha guiado los destinos de la mayoría de los habitantes de Hispania: fueron los nativos de la misma quienes se valieron de su espíritu y quienes desde entonces han gozado de sus favores.

4º.  Sin embargo, toda persona, por el hecho de estar viva, posee además deberes y derechos individuales que deben poder conciliarse con las leyes propias a la comunidad en la que habite, sea de la patria que sea, provenga de donde provenga.

5º.  Por lo tanto, he aquí los Deberes y los Derechos que les son propios a todo humano, bajo los cuales se conforma un verdadero estado de Concordia:

  1. Toda persona tiene el deber de su propia vida no implique el perecimiento de un semejante y el derecho de vivir con dignidad: de ahí concordia.
  2. Toda persona tiene el deber de evitar tener más hijos de los que uno mismo sea capaz de mantener a su cargo y el derecho de adoptar tantos expósitos o huérfanos como sea capaz de mantener a su cargo: de ahí concordia.
  3. Toda persona tiene el deber de respetar la vida ajena y el derecho de que su propia vida sea respetada: de ahí concordia.
  4. Toda persona tiene el deber de respetar la muerte ajena y el derecho a que su propia muerte sea respetada: de ahí concordia.
  5. Toda persona tiene el deber de respetar las exequias de otro y el derecho a que sus exequias sean respetadas: de ahí concordia.
  6. Toda persona tiene el deber de impedir cualquier agresión injustificable a los demás y el derecho a que nadie cometa una agresión injustificable contra él: de ahí concordia.
  7. Toda persona tiene el deber de velar por el bien de los demás y el derecho a que éstos velen por su propio bien: de ahí concordia.
  8. Toda persona tiene el deber de evitar agresiones físicas a sus semejantes y el derecho de defenderse ante una agresión física consumada: de ahí concordia.
  9. Toda persona tiene el deber de preservar su entorno natural y el derecho de disfrutar de su entorno natural: de ahí concordia.
  10. Toda persona tiene el deber de prestar hospedaje al peregrino y el derecho a un hogar y a un abrigo propio: de ahí concordia.
  11. Toda persona tiene el deber de prestar caridad al necesitado y el derecho a pedir caridad, pues azaroso es en verdad el devenir de los mortales: de ahí concordia.
  12. Toda persona tiene el deber de ser útil a la comunidad en la cual reside, y el derecho a ser admitido en un oficio: de ahí concordia.
  13. Toda persona tiene el deber de participar de las leyes usos y costumbres de la comunidad en la cual reside, y el derecho de cultivar sus propios alimentos en un labrantío: de ahí concordia.
  14. Toda persona tiene el deber de retribuir la labor que le preste un semejante y el derecho a percibir el mismo salario que sus semejantes por el mismo tiempo laborado: de ahí concordia.
  15. Toda persona tiene el deber de prepararse para ejercer una labor o labores y el derecho de ejercer la labor o labores por las cuales se ha preparado: de ahí concordia.
  16. Toda persona tiene el deber de difundir su conocimiento entre sus semejantes y el derecho de participar del saber de sus semejantes: de ahí concordia.
  17. Toda persona tiene el deber de respetar los pensamientos ajenos y el derecho a que se le respeten los propios: de ahí concordia.
  18. Toda persona tiene el deber de respetar la libertad de expresión de los demás y el derecho a expresarse libremente[1]: de ahí concordia.
  19. Toda persona tiene el deber de tolerar la edad, la raza o el sexo de sus semejantes y el derecho de ser respetado tenga la edad, la raza y el sexo que tenga: de ahí concordia.
  20. Toda persona tiene el deber de aceptar los rechazos sexuales de sus semejantes y el derecho a mantener relaciones sexuales consentidas con sus semejantes: de ahí concordia.
  21. Toda persona tiene el deber de evitar cualquier movimiento artificial, esto es, aquel cuya energía fundamental no provenga directamente de un ser vivo[2], y el derecho a realizar cualquier movimiento natural o artesanal conforme a ley, esto es, aquel cuya fuerza motriz provenga de un ser vivo: de ahí concordia.
  22. Toda persona tiene el deber de evitar cualquier combustión que provoque una explosión o un movimiento mecánico, y el derecho a realizar cualquier combustión que proporcione calor al individuo o al material en elaboración: de ahí concordia.
  23. Toda persona tiene el deber de evitar cualquier movimiento mecánico o artificial mediante el uso de tierra, agua, aire, fuego o luz, y el derecho a efectuar desplazamientos por tierra, agua, aire, fuego o luz.
  24. Toda persona tiene el deber de evitar cualquier transporte en vehículos artificiales, que son aquellos cuya energía fundamental motriz proviene de cualquier fuente excepto la originada directamente por un humano o por un ser vivo y el derecho de utilizar el transporte en vehículos naturales o artesanales, que son aquellos cuya energía fundamental motriz proviene directamente de un humano o de un ser vivo: de ahí concordia.
  25. Toda persona tiene el deber de evitar la fabricación y el uso de vehículos de tracción mecánica, esto es, aquella cuyo movimiento no proviene directamente de un animal[3]; por ende, toda persona tiene el derecho de fabricar y de usar vehículos de tracción animal: de ahí concordia.
  26. Toda persona tiene el deber de evitar el uso de vehículos de pasajeros de tracción humana; asimismo, toda persona tiene el derecho de usar vehículos de pasajeros de tracción animal: de ahí concordia.
  27. Toda persona tiene el deber de respetar y cuidar a los animales y el derecho a convivir con animales que le ayuden en las labores domésticas o le sirvan como medio de transporte: de ahí conocordia.
  28. Toda persona tiene el deber de velar por su salud y por la de los demás y el derecho de rechazar cualquier tratamiento médico, salvo que se le administre para evitar el contagio de una enfermedad: de ahí concordia.
  29. Toda persona tiene el deber de cumplir y denunciar el incumplimiento de los deberes aquí enunciados, a fin de que tanto él como toda la comunidad pueda disfrutar de los derechos consiguientes: de ahí concordia.

Del Concepto de Nación

6º.  Con todo, el ser humano precisa de vínculos estables para vivir con dignidad, y de este proceso de agrupación surgen las naciones. Éstas son muy diversas en número y no existen dos naciones iguales, de ahí la gran disparidad de culturas y de ahí la riqueza propia de la especie humana.

7º.  Por nación se entiende el conjunto de individuos que han nacido en un mismo territorio y que poseen una lengua común, un pasado común, unas tradiciones comunes y, en fin, una cultura común. Asimismo, la vinculación de cada individuo a ella ha de ser libre y voluntaria.

8º.  Para identificar una nación es determinante comprobar que los habitantes del territorio en cuestión comparten una misma lengua. En efecto, si poseen una lengua común es seguro que comparten un pasado común; si comparten una pasado común es seguro que participan de unas mismas tradiciones; si comparten unas mismas tradiciones, en fin, es seguro que la misma cultura les une y, por ende, una es la identidad que los mueve y los transforma. Ello no implica, empero, que una misma lengua no esté presente en más de una nación.

De las Voluntades Generales

9º.     La Nación hispánica, con el fin de establecer la justicia y la seguridad para sí, y de promover el bien y la libertad entre cuantos individuos la integran, en uso de su propia soberanía proclama la voluntad de:

10º.  Garantizar una buena convivencia entre naciones, entre polis y entre sus habitantes, conforme a un orden económico y cultural justo, esto es, un orden que no conlleve defectos ni excesos.

11º.  Consolidar un Estado de Concordia, en el que se cumplan los deberes y se disfruten los derechos, tanto para con los semejantes como para con la naturaleza.

12º.  Establecer una comunidad policrática, que de lo pasado escoja lo mejor, del presente evite lo peor y construya así un futuro próspero.

De la identidad nacional

13º.  La nación de Hispania recibe también los epítetos de Iberia o España. Recibe el nombre de Iberia habida cuenta el celebérrimo río Ebro, y recibe el nombre de Hispania porque así la nominaron los helenos que se allegaron a ella, con lo cual la llamaban Σπανία[4], adjetivo que significa ‘apartada’, ‘rara’, ‘escasa’; es por todo ello que Hispania significa ‘la tierra lejana’, y desde su concepción posee un espíritu heleno.

14º.  Asimismo, Hispania forma parte de Europa, de modo que todo español es también europeo; por ende, el territorio europeo limita al Oeste con el Océano Atlántico, al Norte con el Polo Ártico, al Sur con el Mar Mediterráneo hasta las costas norte-africanas, las costas asiáticas del Ponto Euxino (Mar Negro) y el Cáucaso, y al Este con las costas mediterráneas del Asia, los Dardanelos, el Helesponto, el Mar de Mármara, el Bósforo, los Montes Urales, el río Ural y las costas asiáticas del Mar Caspio. Además, todas las islas del Mar Mediterráneo se consideran territorio europeo, así como Madeira y las Islas Canarias del Océano Atlántico.

15º.  Hispania se constituye como Nación por la decisión que emana libre y voluntariamente de los humanos que han nacido en ella. Éstas se comprometen con la presente carta a conservar su pluralidad y a velar por su indisoluble unidad, así como por eternizarla en lo posible.

16º.  Hispania es, por tanto, la Nación de todos los españoles. El territorio nacional español limita al Oeste con el Océano Atlántico, considerando el archipiélago canario; al Norte limita con el Mar Cantábrico, los Pirineos y Francia; por el Este, considerando el archipiélago balear, con el Mar Mediterráneo por el lado oriental de las Columnas de Heracles y, al Sur, con el Océano Atlántico por el lado occidental de las mismas.

17º.  La Nación de Hispania pertenece a la nación europea, y está integrada por las regiones de Castila-León, Castilla la Mancha, Madrid, Cataluña, Galicia, el País Vasco, Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Extremadura, Murcia, Navarra, La Rioja y Valencia, así como por tantas naciones como sus integrantes sientan como propias, siendo el número de polis el número máximo posible de naciones de Hispania.

18º.  Con todo, Hispania se constituye como una Nación Integrada en la nación Europa, y también es la Nación Integrante de las múltiples naciones integradas en Hispania, las cuales pueden ser a su vez Naciones Integrantes de otras muchas naciones, siendo el número de polis el número máximo posible de naciones de Hispania.

De las Lenguas de Hispania

19º.  El castellano es la lengua común del Estado hispánico y es oficial en todo el territorio nacional. Asimismo, el griego y el latín son las lenguas comunes históricas de Hispania y son oficiales en todo el territorio nacional, así como en toda Europa. Todos los hispánicos tienen el deber de conocerlas y el derecho a usarlas.

20º.  Asimismo, en Hispania existen otras lenguas como el catalán, el euskera, el gallego, el portugués y muchas más aún, así como todas sus múltiples variantes dialectales. Cada una de estas lenguas y dialectos es cooficial sólo en las polis donde el sistema educativo apruebe su enseñanza.

21º.  El grado de prevalencia de una lengua respecto de otra durante el período de enseñanza, por cierto, queda al albur del sistema educativo de cada polis.


[1] En el aspecto verbal se excluyen las amenazas, calumnias o difamaciones que así hayan sido determinadas por un fallo o veredicto judicial oficial. En el aspecto físico se excluyen las acciones violentas o intimidatorias que pongan en riesgo la integridad física de algún individuo.

[2] Debe evitarse una relación desproporcionada entre la ‘fuerza animada inicial’ y la ‘fuerza mecánica final’.

[3] De ello se infiere que el único mecanismo legal en un vehículo terrestre de tracción animal es el compuesto por ruedas, ejes, frenos y volante.

[4] Así queda atestiguado en Galeno 6,613 y 12,388 (véase Ídem 12,428), o en Diodoro Sículo 5,37. También Plutarco en Sertorio 1,1 se refiere a un ‘Hispano’ con el término Σπανός que equivale a decir  Ἰσπανός. Por último, que Hispania acogió a Helenos desde muy antiguo lo constata Apolodoro Epítome 6,15 y 6,15b, en tanto los Heráclidas de Tlepómeno se allegaron a las Islas Baleares (s.XIII a.C.), y el hecho de que sus primeros pobladores civilizados fueron los descendientes de Íber i Celto, hijos de Heracles.


Fuente: https://www.scribd.com/doc/32639202/Nomografia-Policratica-de-Hispania-recopilacion-y-edicion-de-Marco-Pagano-y-Omar-Macias