La Tierra es Cóncava III: La Tierra no se mueve

Desde la época de Nicolás Copérnico, y a falta de un modelo astronómico que resolviera las muchas imposibilidades de una Tierra plana, la mayoría de científicos se animaron a adoptar el modelo heliocéntrico, según el cual no es el movimiento del Sol la causa de los días, sino que la rotación propia de la Tierra es la responsable de que ello suceda. Este concepto es crucial en el modelo  heliocéntrico, que no podría incorporar al mismo tiempo una Tierra estacionaria, pues ello supondría que todo el Universo se mueve menos la Tierra. De hecho, en caso que se pudiera demostrar que la Tierra se mantiene fija e inmóvil, todo el sistema copernicano quedaría destruído.

Si el modelo heliocéntrico de Copérnico es cierto, la Tierra debería estar contínuamente girando sobre su eje, de Oeste a Este, a una velocidad de 1.700 km/h en el Ecuador, con tal de completar un giro de 40.000 km en 24 hrs. Asimismo, al tratarse de una esfera, cuanto más cerca de los polos menor sería la velocidad de giro, siendo unos 850 km/h en los paralelos 60 y siendo 0 km/h en los polos.

Qué supondría que la Tierra estuviera girando a tan enorme velocidad? Lo primero que a uno le extraña es por qué un helicóptero al despegar y alcanzar una cierta altitud, no vería pasar la Tierra por debajo a toda velocidad, de forma que uno pudiera viajar por el mundo sin necesidad de moverse, sólo alcanzando la atmósfera gaseosa. A esto aducen que no sólo la Tierra se mueve a 1.000 km/h, sino también toda la atmósfera a la misma vez en bloque, y es por ello que el helicóptero se mantiene siempre en la misma posición con respecto a la Tierra.

La pregunta que surge a continuación es cómo puede el movimiento de la Tierra arrastrar consigo a toda la atmósfera, siendo ésta de una densidad gaseosa, totalmente distinta a la densidad de la tierra, y no hubiendo un techo o cobertura en el espacio como para ejercer el efecto ‘vagón de tren’ al que tanto se refieren los heliocentristas con tal de explicar este fenómeno. La atmósfera no es como el aire contenido en un vagón de tren, de la superficie terrestre al espacio exterior hay una gradación, no un cambio abrusco, por ejemplo en la presión atmosférica; además en un vagó de tren a cierta velocidad cualquier sacudida es muy apreciable e incluso peligrosa, de modo que si la Tierra girara a 1.000 km/h pueden imaginar cuánto más destructivos serían los terremotos, siguiendo esta misma comparación, por el simple efecto de la inercia. Y por último, ¿por qué aun y estando como en la cabina de un tren no apreciamos cambio alguno al movernos de latitud, si la diferencia entre las velocidades puede ser fácilmente de 1.000 km/h? ¿Se imagina usted cambiando de un vagón a 100 km/h a otro que vaya a 1.000 km/h? Cualquiera de nosotros percibiría una gran diferencia, pero en la Tierra ello nunca sucede.

En segundo lugar, si la atmósfera se desplazara a unos 1.000 km/h hacia el Este, un avión que volara hacia el Oeste debería superar vientos en contra de entre 500 y 1.700 km/h, teniendo el piloto que contar con las distintas velocidades de la Tierra, según atravesara una u otra latitud. Y no hablamos de velocidades pequeñas, sino de diferencias en la rotación de la atmósfera de casi 1.000 km/h según la latidud por la cual tuviera que volar. Estos cambios de velocidad atmosférica deberían perturbar grandemente el vuelo de un avión, sin embargo ningún piloto tiene en cuenta los mencionados cambios de velocidad al desplazarse por el eje Norte-Sur.

Por otro lado, si el avión se desplazara hacia el Este, junto con la atmósfera, para avanzar se vería obligado a superar los 1.000 km/h de la Tierra y la atmósfera, y en caso de poderlo hacer, el tiempo y el combustible empleados sería muchísimo mayor que yendo hacia el Oeste, de forma que todos los vuelos se realizarían de Este a Oeste y nunca al revés.

Por último, al volar en dirección Sur-Norte o viceversa, o bien el piloto debería calcular el movimiento de rotación para llegar a destino, o bien la atmósfera arrastraría al avión hacia el Este con distinta fuerza, siendo mucho mayor el arrastre en el Ecuador que en el resto de latitudes, pero nada de esto sucede, ya que, al parecer, ni la Tierra ni la atmósfera giran a 1.000 km/h perdidos en el espacio, y también al parecer es el tiempo de abandonar el sistema de Copérnico y dar un vuelco a la astronomía moderna y al Universo tal y como se conoce.

Marco Pagano.

Loading Facebook Comments ...

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Loading Disqus Comments ...