La creación no ha terminado...

Historia y Cultura

INQUISICIÓN A LA BIBLIA: MIQUEAS – AGEO

MIQUEAS

Amenazas de pesares hasta la fin de los tiempos, tras los cuales gobernará Israel sobre la haz de la tierra

1,8 Representar a un dios en tal estado es de una impiedad que raya la demencia[1].

4,7 Que el texto diga “Yahvé reinará sobre ellos” significa que hasta entonces no había logrado ser el dios de todos, habida cuenta que en ciertos lugares aún no reina. ¡Enloquecer para creer![2]

5,9u8 Se dice que, tras la venida del mesías, los enemigos de Israel “serán exterminados”; ahora bien, sí podrá habitar “el lobo con el cordero, y el leopardo se acostará con el cabrito, y comerán juntos el becerro y el león” (Is.11,6).

5,13ó12 Yahvé dicta a su muchedumbre “nunca más te posternarás ante la obra de tus manos”, a pesar de lo cual, los bíblicos de pétrea testuz prefieren leer aquello de “la mano del artífice se alaba por su obra” (Eclo.9,24), y posternarse ante la innúmera cantidad de cadáveres, monigotes, iconos y alfeñiques[3].

5,14ó13-15ó14 El dios de la grey, colmado de ira y de furor, advierte que destruirá las ciudades y repartirá venganza, por más que dijo que toda calamidad proviene de él (Am.3,6) y a pesar de que “todo lo ha hecho Yahvé para sus fines, aun al impío para el día malo” (Prov.16,4)[4].

6,9 Se produce un uso horrendo del temor, pues al ser mezclado con la teonimolatría, se llega a decir que la sabiduría consiste en temer el nombre de Yahvé.

7,6 También por esa época (s.VIII a.C.) el conspicuo Hesíodo advirtió de la degeneración humana, si acaso empleando términos más precisos (Trabajos y Días 173d-200a).

7,9 Dice el profeta “habré de soportar la ira de Yahvé (…), hasta que juzgue mi causa y me haga justicia”, con lo que al parecer su dios, Yahvé de la grey, no juzga siempre, sino en ciertos momentos a los cuales se debe esperar para hallar justicia. No obstante, el avisado lector entenderá que el auténtico dios jamás deja de juzgar, y acaso acierte a pensar que él es la propia justicia sino su propio origen[5].

7,18 Aquí se dice del dios de Israel que “perdona la maldad y pasa por alto el pecado”, aunque más arriba se propuso exterminar a los contrarios de Israel (5,9u8) y hacerles venganza (5,15ó14) “con horrible tormento” (2,10), así como exterminarlos a todos (Zac.12,9/ Abd.9,10 y Sof.1,4-6)[6].

7,18bis Dice el profeta de su dios que “no persiste en el enojo”, aun cuando también se sostiene que es “siempre el mismo” (Sal.102[Vg101],28), “uno y el mismo desde la eternidad” (Eclo.42,21).

7,19 “Conculcará nuestras iniquidades y arrojará a lo hondo del mar nuestros pecados”, que es tanto como decir que su dios neglige y hace acepción de personas. Otrosí, parece cotradecir aquello que el propio dios dijera en Abd.9,10, según lo cual “a la espada perecerán todos los pecadores de mi pueblo”, así como lo dicho en Nah.1,2-3, según lo cual Yahvé “es inflexible para sus adversarios” y “no deja a nadie impune”[7].


NAHUM

De la venganza que sobre Nínive impartirá Yahvé, el dios pronto a la ira

1,2 Enfermos de monoteísmo bibliólatra, los más cervigudos tragasantos de antojo y cerrojo aún porfiarán en negar que sea contradictorio expresar de un mismo dios “es Yahvé misericordioso y benigno, tardo a la ira y muy benevolente” (Sal.103[Vg102],8) y que “Yahvé es un Dios celoso y vengador, es vengador Yahvé y pronto a la ira”.

1,4 Dice el texto que el dios de la grey “amenaza a los mares”, por más que Judit no contemplara tal posibilidad (Jt.8,16).

1,6 Dice el profeta que el dios del rebaño padece la pasión de la ira, por más que ésta sea “propia de necios” (Ecl.7,9)[8].


HABACUC

Advertencias a la soberbia invasora y alabanzas al dios iracundo de Israel

1,13 El profeta le dice a su dios “muy limpio eres tú de ojos para contemplar el mal, y no puedes soportar (la visión) de la miseria”, pero debe ser retórica y nada más, porque él propio dios se preguntó “¿habrá en la ciudad calamidad cuyo autor no sea Yahvé?” (Am.3,6), y en otro lugar se dijo de Yahvé “tampoco las tinieblas son oscuridad para ti (…), pues las tinieblas son como la luz (para ti)” (Sal.139[Vg138],12). Asimismo, a la pregunta “¿por qué, pues, miras a los pérfidos y callas?”, debería contestarse: porque “todo lo ha hecho Yahvé para sus fines, aun al impío para el día malo” (Prov.16,4), y porque “ama(s) todo cuanto existe y nada aborrece(s) de cuanto ha(s) hecho” (Sab.11,25)[9].

1,15-17 Véase la enmienda correspondiente a Os.6,12a y reafírmese o no su significado. Asimismo, el pasaje presenta el símil del pescador de un modo despreciativo, pues se refiere al imperio neo-babilónico[10], lo cual corroboraría el criterio que el inquisidor, criado cara el anchuroso lomo de la mar, tiene para con la profesión de los seguidores del atrabiliario galileo[11].

2,19-20 El profeta se compadece de aquel que le dijera “a la piedra: ¡levántate!”, pero en Job 5,23 a ese mismo sujeto se le indicó que “harás alianza con las piedras del campo”; en efecto, hecho no muy disparatado si se considera que “el Espíritu del Señor llena el universo, y (…) todo lo abarca” (Sab.1,7). No obstante, el profeta infiere que el leño y la piedra “no enseñan sino a enmudecer”[12]; ahora bien, lo que estos enseñan no está nada alejado de lo que también se aprende del dios de la grey, puesto que también se dice que “mora en su santo recinto” hecho a su vez de leño y piedra (Éx.25,1yss.)[13], y que todo “calla ante Él” (2,20)[14].

3,2 Acaso resulte vano pedirle a un dios “en la ira acuérdate de la misericordia”, a no ser que, como es habitual en los Textos, se quiera decir algo diferente a lo que se lee. Sin embargo, es el propio Yahvé quien dice “no he hablado yo en secreto” (Is.45,19).

3,16 La frase “el pueblo que nos oprime” indica que Habacuc presenció la invasión y deportación a Babilonia la nueva, por lo que sus advertencias (1,5yss.) carecerían del carácter profético que se les presupone.


SOFONÍAS

Anuncio de la total devastación en el día de la ira de Yahvé, que instaurará el predominio absoluto de Israel sobre todas las demás naciones

3,5 Dice el profeta de su dios que “no hace Él iniquidad”, a pesar de que fue el mismo dios de muchedumbres quien aseveró “¿habrá en la ciudad calamidad cuyo autor no sea Yahvé?” (Am.3,6)[15].

3,8 “Dice Yahvé, esperadme para el día que me levante como testigo”, sin embargo, el profeta Amós censuró a quienes esperaban tal día (Am.5,18-20).


AGEO

Sobre la esperanzadora reedificación del templo y la relevancia de Zorobabel en el día de Yahvé

2,24ó25 Ahora el mesías se presenta con el nombre de Zorobabel, el gobernador vanidoso que ordenó la escritura del pasaje para vanagloria de sí mismo, o, por otro lado, el gobernador al que pretendía adular el profeta Ageo para medrar en el seno de la teocracia institucional[16].

Fuente: Inquisición a la Biblia, Marco Pagano (Editorial Caduceo 2006).

[1]     Ver 6,3.

[2]     Ver enmiendas a 7,9 y a Zac.2,10ó14.

[3]     Véase 2,18-20.

[4]     Ver enmienda a Os.7,15.

[5]     Véase 4,7/ Zac.2,10ó14 y enmiendas correlativas.

[6]     Ver enmienda cercana a 7,19.

[7]     Ver enmienda a 7,18 así como Sof.1,4-6.

[8]     Ver Sof.2,2 y Sof.3,8.

[9]     En efecto, “para el dios todas las cosas son bellas y justas, mientras los hombres han supuesto que unas son injustas y otras justas” (Heráclito BCG frag.695).

[10]    Confróntese 1,16 con lo expresado en 1,11 último hemistiquio.

[11]    Véase enmiendas a Jer.5,26-27 y Os.6,12a.

[12]    “De cierto muchas veces también lo que se calla nos trae mayor contento al ánimo” (Píndaro Ístmica IV 48).

[13]    Ver Ag.1,8.

[14]    También enseña el Cohelet que hay “tiempo de callar y tiempo de hablar” (Ecl.3,7), y es Sofonías quien urge: “¡Silencio en la presencia de Señor, Yahvé!” (Sof.1,7), de manera semejante a Zacarías, quien exige que “calle toda carne ante Yahvé” (Zac.2,13ó17).

[15]    Véase Is.45,7.

[16]    Ver Zac.3,8 y enmienda relativa.