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3 MARAVILLOSOS USOS DEL ALCOHOL

Como la inmensa mayoría reconocemos, el alcohol es un producto realmente fantástico, que sirve para desinfectar todo tipo de superficies e incluso la piel humana: es limpio, efectivo y fácil de usar, por ello está presente en todo botiquín de primeros auxilios.

Sin embargo en este artículo vamos a destacar tres usos del alcohol menos conocidos que, tras descubrirlos, querrás usar de inmediato y al hacerlo cambiará tu vida a mejor. Estos son los 3 maravillosos usos del alcohol sanitario 96º o isopropílico 99º:

0. LIMPIEZA DE SUPERFICIES Y DESODORANTE AMBIENTAL

Como se ha dicho en la introducción, el alcohol es un potente desinfectante y removedor de suciedad y grasas. No llega a ser corrosivo como el salfumant o ácido clorhídrico, pero arrastra casi cualquier suciedad sin dañar la superficie y, lo que es más importante, sin dañar la epidermis humana; de hecho, además de ser inocuo a la piel humana dejará a su paso una superficie limpia y seca, sin residuo alguno, ya que el alcohol tiene una evaporación muy rápida, y no necesitaremos más que una sola pasada con un trapo de algodón o toallita higiénica.

Pero no acaba aquí su poder desinfectante, así como elimina cualquier rastro de suciedad de forma impecable, también acaba con los malos olores del baño o cualquier lugar de la casa, como armarios e incluso ropa y zapatos. Pruébenlo: sólo es necesario identificar la fuente del mal olor, por ejemplo el inodoro, y tras rociar con spray el foco causante de la pestilencia, ésta desaparecerá en segundos.

Y es que no es necesario colocar ambientadores químicos que dañan nuestra salud, de forma irreversible a veces, ni ser considerado un sucio holgazán que, ante el miedo de visitas al domicilio que detecten la pestilencia, ‘oculta’ el mal olor con otro olor más fuerte, dulzón y penetrante, y todo por no emplear tiempo y esfuerzo en limpiar el origen del mismo. En efecto, después de que pruebes el alcohol como desodorante ya no hay excusa: si aún conociendo este método usas fragancias químicas, ya sea en la casa o en el coche, para encubrir el hedor de tus estancias, entonces ya sí se puede decir que eres un auténtico guarro.

Los ambientadores químicos no sólo dañan la salud, sino que revelan la desidia y dejadez de quien los usa

1. ACELERADOR DE FUEGO

Dejando a un lado las virtudes higiénicas del alcohol, éste genial destilado posee la capacidad de inflamarse muy fácilmente, de manera que ésta es otra razón para llevarlo siempre en el botiquín de supervivencia, y no sólo en el de primeros auxilios. En una situación de emergencia, en la carretera o en la montaña, en la que necesitemos hacer un fuego para calentarnos o cocinar, el alcohol nos será de una gran ayuda para iniciar las primeras llamas: con un poco habrá suficiente para enceder las ramitas o rastrojos que hayamos conseguido juntar.

Y no sólo en las situaciones de emergencia, sino también cuando vayamos a encender nuestra barbacoa, en casa, podemos añadir un poco de alcohol a las ramitas más finas, de debajo de los troncos, para acelerar su combustión, y añadir cuanto sea necesario de forma que las llamas crezcan rápidas y sin apagarse.

Además, tan útil es su poder de combustión que fácilmente podemos crear lámparas y mecheros de alcohol, con lo que nos proveerá de dos de los recursos más básicos para la vida humana: la luz y el calor.

Mechero-lámpara de alcohol

2. EXTERMINADOR DE PLAGAS

Y si bien estos dos primeros usos puedan ser bien conocidos, los dos siguientes van a maravillar al lector que tanto aguarda. Según mi experiencia personal, el alcohol es un gran exterminador de plagas y bichos indeseables: pulgas, garrapatas, moscas, mosquitos, hormigas, arañas, incluso cucarachas de todo tipo y mantis religiosas; cualquier insecto sucumbe ante el poder cáustico y asfixiante del alcohol, y de forma casi inmediata.

El procedimiento es muy básico, fácil y limpio: llenas de alcohol 96º ó 99º un recipiente con spray, y rocías en la medida necesaria sobre el insecto a exterminar; normalmente con una sola aplicación el insecto queda bañado en alcohol y muere, quemado o ahogado por su gran capacidad cáustica, en cuestión de segundos. Ahora puede usted quedarse tranquilo en su casa, al momento que aparece una molesta mosca o mosquito, agarra su spray y dispara contra el bicho infame: sentado cómodamente desde su sillón quedará incólume ante los ataques de moscas y mosquitos. También ante las invasiones de hormigas y cucarachas, tan activas durante los meses cálidos: sólo necesita rociar directamente sobre el insecto, una o varias veces, y terminará su incomodidad en cuestión de segundos, fácilmente, sin ensuciarse y sin emplear productos nocivos para su salud.

En este sentido el alcohol es efectivo también para hongos y pequeños parásitos que se pegan a las plantas: si en su jardín encuentra plantas con pequeños intrusos, que se pegan a las hojas y tallos afeándolas, y enfermándolas, pruebe de rociar alcohol directamente y comprobará como en cuestión de horas estos bichitos desaparecen.

El alcohol posee un asombroso poder insecticida y plaguicida

3. ELIMINA MANCHAS DE HUMEDAD DE LAS PAREDES

Una última y sorprendente virtud del alcohol es su capacidad antifúngica, en especial para terminar con las odiosas manchas de humedad en la pared, que aparecen de forma recurrente en esquinas y lugares sombríos de la casa.

Es posible mejorar las manchas con sólo aplicar el alcohol en spray, rociando directamente la zona afectada, y así se recomienda para no ensuciar la pared en caso de frotar con un trapo. Ciertamente no eliminará por completo la mancha, pero si repite el procedimiento de rociado por unos días, la humedad desparecerá casi por completo, y facilitará su posterior limpieza y repintado.

Como podemos ver el alcohol es un destilado maravilloso, casi milagroso, del cual debemos estar profundamente agradecidos, por facilitar la vida y conservar la salud de quienes conocen sus secretos alquímicos.

El alcohol, bien usado y bien consumido, es un líquido divino que mejora la vida del ser humano